Nadie contrata «un catering»: se contratan 120 cubiertos para una fecha concreta. Por eso la web tiene que dar precio por persona y dejar pedir presupuesto con el número de invitados, no con un formulario genérico. La plantilla Sal & Fuego, un catering de Toledo, está montada así.
Es una web terminada, no un boceto: se puede recorrer entera, en el móvil y en el ordenador. Estas son las secciones que trae, tal cual están montadas.
Es la primera pregunta y la que más se esconde. Publicar el rango por comensal filtra a quien no encaja y ahorra presupuestos que no van a ningún sitio.
Una boda y un comité de empresa no comparten ni menú ni formato. Un listado único obliga al visitante a traducir.
Es el momento en que se decide la contratación. Decir cómo funciona y cuándo se hace quita la principal duda.
Un presupuesto de catering sin esos dos datos no se puede calcular, así que el formulario tiene que pedirlos.
Se puede, pero funciona peor: en este sector el precio por persona es el primer filtro. Si prefieres no publicarlo, se sustituye por un rango.
La plantilla recoge la solicitud con fecha y comensales. Un calendario de disponibilidad real se presupuesta aparte.
Sí. Es el mismo esquema con menús de diario y precio por comensal.
Se parte de esta plantilla y se adapta a tu negocio: contenido, colores, secciones propias y el dominio. Web corporativa desde 550 €, con entrega en 7-15 días y precio cerrado antes de empezar.