Un bar no compite por la carta: compite por lo que hay hoy. Lo que se consulta es qué cervezas están tiradas esta semana, si hay música y hasta qué hora se sirve. La plantilla Malta, una cervecería de Granada, resuelve las tres cosas y se puede recorrer entera antes de pedirla.
Los grifos rotan. Una pizarra que se actualiza sola es lo que hace que alguien vuelva a mirar la web en vez de mirar solo Instagram.
Los conciertos y eventos publicados solo en redes desaparecen a los tres días. En la web quedan, y Google los encuentra.
Es la pregunta que más se hace y casi nadie la responde: la barra cierra a una hora y la cocina a otra.
Se consulta de pie, con una mano y con sol. Contraste alto y cuerpo grande no es una preferencia estética, es que se lea.
Sí, es texto de la página. Es el cambio más habitual en este sector y por eso está pensado para hacerse en un minuto.
La plantilla anuncia la agenda; para vender entradas se añade la pasarela o se enlaza a la plataforma que uses. Se presupuesta aparte.
Sí. La estructura —producto rotativo, agenda y espacio— es la misma; cambia el vocabulario.
Se parte de esta plantilla y se adapta a tu negocio: contenido, colores, secciones propias y el dominio. Web corporativa desde 550 €, con entrega en 7-15 días y precio cerrado antes de empezar.