Un hotel que solo vende por portales paga entre un 15 % y un 20 % de comisión en cada reserva. La web propia existe para que quien ya te ha encontrado reserve directo. La plantilla Casa Bahía —once habitaciones en Cádiz— lleva la barra de reserva montada sobre el hero y cada habitación con sus metros, su capacidad y su precio.
Fechas y huéspedes tienen que estar en la primera pantalla. Si hay que buscarlas, el visitante vuelve al portal donde ya sabe cómo se hace.
Quien elige compara metros, capacidad y qué se ve por la ventana. Un carrusel de fotos bonitas sin datos no deja decidir.
Si la web ofrece exactamente lo mismo que el portal, no hay razón para usarla. Late checkout, la última habitación o el desayuno incluido son razones.
Es lo segundo que se mira después del precio, y es contenido propio que ningún portal tiene igual.
Sí. La barra de la plantilla se conecta al motor que uses; si aún no tienes, se puede empezar con formulario y confirmar por email.
Sirve igual: la estructura de ficha con metros, capacidad y precio es la misma. Se simplifica el número de unidades.
Depende del motor de reservas que tengas. Con los que ofrecen widget o API, sí; se valora en el presupuesto.
Se parte de esta plantilla y se adapta a tu negocio: contenido, colores, secciones propias y el dominio. Web corporativa desde 550 €, con entrega en 7-15 días y precio cerrado antes de empezar.