Unas gafas son dos cosas —montura y lente— y el disgusto está casi siempre en la segunda, que es donde se va el precio. La plantilla Óptica Iris, de Logroño, las separa y les pone precio a cada una, como en la factura.
Es la diferencia entre un presupuesto que se entiende y una sorpresa en el mostrador. Casi ninguna óptica lo publica.
Cuánto dura, qué incluye y si se cobra. Es lo que más se pregunta por teléfono.
Las progresivas no siempre entran a la primera. Decir qué pasa si no te adaptas quita el miedo a la compra cara.
Asesorar de verdad —incluida la montura que no encaja— es lo que separa a la óptica de la tienda de gafas.
Se puede montar tienda, pero en óptica la graduación obliga a pasar por el establecimiento. Lo que mejor funciona es reservar cita y comprar allí.
Sí, y conviene: buena parte de las búsquedas son por marca de montura.
Sí, con el mismo esquema: aparato y adaptación por separado, prueba y garantía.
Se parte de esta plantilla y se adapta a tu negocio: contenido, colores, secciones propias y el dominio. Web corporativa desde 550 €, con entrega en 7-15 días y precio cerrado antes de empezar.